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Sobre los “nuevos” movimientos sociales

Apuntes para una reflexión. Feliciano González García (Sociólogo)

Introducción

Desde la caída del muro de Berlín en 1989 y en un plazo de tiempo relativamente corto, se han sucedido cambios tan rápidos y fundamentales que en muchos aspectos podemos considerar que hemos comenzado una NUEVA ÉPOCA histórica. Podemos decir, sin lugar a dudas, que en pocos años ha cambiado el mundo:

· Fin de la era industrial

· Fin de la guerra fría

· Informatización, difusión de la información, Internet

· Agotamiento del comunismo (caída de la URSS, 1991)

· Crisis de los socialismos democráticos

· Renacimiento de los nacionalismos

· Conflictos étnicos y religiosos

· Migraciones masivas

· Aumento de las desigualdades sociales

· Nuevos conflictos internacionales (control de los recursos)

· Auge de la ecología

· Surgimiento de nuevos movimientos sociales (ONGs Internacionalistas)

Como consecuencia de todo esto,

    Se derrumban nociones políticas y sociológicas que nos han ayudado a comprender el mundo hasta ahora. Conceptos y herramientas de análisis que habían sido útiles, pierden valor sin que dispongamos de otros nuevos más adecuadas para encarar la nueva situación.

Determinados términos y conceptos que nos han permitido “organizar” y explicar la realidad ya no nos sirven. Cada vez tiene menos sentido hablar de: primer mundo, segundo mundo y tercer mundo... países desarrollados, subdesarrollados o en vías de desarrollo..., incluso la propia idea de “desarrollo” ya no es demasiado clara. No tiene sentido la distinción entre oriente y occidente... países alineados y no alineados etc.

Esta nueva situación nos sume a todos en una cierta perplejidad de modo que su descripción, así como el análisis actual de los movimientos sociales, con frecuencia se realiza casi exclusivamente desde constataciones negativas (lo que no debe ser, lo que no se hace bien) sin lograr desarrollar propuestas de carácter constructivo.

Lo que ocurre es que quizá no hay todavía respuestas adecuadas a las nuevas preguntas (yo desde luego no las conozco).

Por ello, debemos reconocer que lo adecuado es encarar esto como una tarea a realizar entre todos, colectivamente, iniciando así una forma distinta de actuar y de pensar.

Aquí no se aporta otra cosa que un sencillo guión que quizá pueda ayudar en la reflexión. Con el fin de facilitar la aproximación a un análisis actual de los movimientos sociales podemos, en primer lugar, situarnos en el contexto de nuestro país.

Proponemos el siguiente esquema:

a) El estado de bienestar

Desde hace 25 años, tras la liquidación de la dictadura nacida de la guerra de 1936, se desarrolla en España un modelo socio/económico y político fuertemente influido por el contexto europeo al que España se incorpora en 1986, que  se ha venido denominando “Estado de Bienestar” y que se caracteriza, esquemáticamente, por lo siguiente:

1.- Por un modelo de ECONOMÍA MIXTA en la que predomina la economía privada de corte liberal, aunque corregida por la intervención pública y en la que juega un papel de importancia creciente la denominada economía social o “tercer sector”:

1.1.-  La iniciativa privada, propia de la economía de mercado, es sobre la que recae el peso más importante desde el punto de vista económico. La constituyen entidades lucrativas y empresas que, en un alto porcentaje, son empresas transnacionales. Esto significa que la actividad económica se inscribe en dinámicas y procesos globales que normalmente exceden la capacidad de iniciativa y de decisión de los actores locales.

1.2.-La iniciativa publica, constituida por las diferentes administraciones (Central, autonómica y local) y en la que las Comunidades Autónomas tienen un destacado protagonismo. Su mayor actividad, desde el punto de vista económico, se desarrolla en el sector de los servicios ya que los poderes públicos tienen la responsabilidad de garantizar el Estado de Bienestar mediante la consecución  de los llamados “Derechos Sociales”: empleo, educación, salud, vivienda y protección social. También suelen prestar un apoyo decisivo al tercer sector que con frecuencia se nutre de subvenciones y apoyos públicos.

1.3.- El “Tercer sector” hace referencia a la llamada economía social, es decir caben en él todas las asociaciones o entidades no lucrativas que realizan actividades que pueden ser lucrativas o no y que en todo el mundo desarrollado tiene una importancia relativamente importante. Para hacernos una idea en España hay 250.00 entidades que emplean a 475.000 asalariados. Ocupan a 1.000.000 de voluntarios y su contribución al PIB representa el 4,6% del total.

No es sencillo acotar el ámbito económico al que hace referencia el tercer sector. Siguiendo a García Roca se pueden diferenciar tres modos de organización que caben en él: a) Las asociaciones prestadoras de servicios útiles a la sociedad y orientadas al ejercicio de la ciudadanía, b) el cooperativismo social que, en base al ejercicio de la libertad de empresa, presta servicios a la comunidad, c) organizaciones de voluntariado o de capital humano que trabajan en beneficio de los demás.

1.4.-  Cabe quizá hablar también de un “cuarto sector” en el que se pueden incluir las  economías informales ( de trueque o intercambio a pequeña escala) y también las “economías alternativas” (otros modos de producción y comercialización, también a pequeña escala)... que, aunque su importancia cuantitativa es ciertamente exigua, pueden ser tenido en cuenta al menos como una referencia fáctica de “otros modos” de actividad económica.

2.- El Estado de Bienestar también se caracteriza por una ESTRUCTURA SOCIAL basada, entre otras cosas, en lo siguiente:

2.1.- Libertad y seguridad individuales. Implica el ejercicio de libertades y derechos de carácter personal sobre todo cívicos y políticos y también, hasta cierto punto, sociales.

2.2.- Democracia formal como modo de organización política. Implica el derecho a la participación en los asuntos públicos fundamentalmente por delegación a través de los partidos políticos y de los sindicatos, organizaciones empresariales y profesionales...

2.3.- Desarrollo científico técnico que implica, además de alta productividad, complejidad creciente de todas las actividades que tienen trascendencia social y cambios rápidos en todos los ámbitos de las relaciones humanas (económicas, sociales, personales, expresivas...) que exigen especialización, profesionalización y adaptabilidad crecientes. También implica disposición de mayor cantidad de “tiempo libre”, es decir, de tiempo no dedicado a actividades productivas o remuneradas.

Todo esto supone entre otras cosas:

.- mayores rentas, más riqueza y mayor oferta de bienes y servicios de todo tipo

.- mayor dedicación de recursos esfuerzos y tiempo a la formación de los jóvenes y consecuentemente incorporación tardía al trabajo remunerado

.- mayor dedicación de recursos y esfuerzos a la formación permanente y a la actualización en todos los ámbitos de la vida social y profesional.

.- mayor flexibilidad e inestabilidad laboral. Pérdida de derechos laborales. Paro estructural

.- mayor complejidad e inseguridad para los sectores de población con más dificultades de adaptación.

.- aumento de las dificultades de inclusión social para personas y colectivos vulnerables o en desventaja social. Aumento de las desigualdades sociales y de la pobreza.

2.4.- Circulación intensa y extensa de cantidades ingentes de información a través de los medios de comunicación y de Internet. Universalización y , paradójicamente, homogenización de la información a nivel mundial. Generalización del llamado “pensamiento único”.

2.5.- Nuevas (y viejas) formas de control social basadas en gran medida en la difusión, dosificación y administración de la información, la “opinión pública” y la educación (formal e informal). También de la coerción y la represión socialmente admitidas e incluso demandadas.

2.6.- Nuevos (y viejos) modos de asociación, ocupación del tiempo libre y proyección social a través de actividades de evasión y esparcimiento ajenos a los aspectos esenciales de la propia existencia (clubs, peñas, grupos informales...)

2.7.  Nuevos modos de asociacionismo especializado, dirigidos a aspectos sectoriales (prestación de servicios, complementariedad, corporativismo... ) y deliberadamente “despolitizados”

b) Crisis del estado de bienestar

Desde hace un tiempo se ha comenzado a hablar de la “crisis del Estado de Bienestar” aunque para ser estrictos habría que hablar más bien de transformaciones del mismo ya que nadie llega a cuestionar su vigencia pues constituye, aun hoy, una garantía de estabilidad del sistema y de “paz social”. Estas transformaciones vienen determinadas por varias causas.

· Límites de los poderes públicos. El Estado tiene dificultades de diferentes tipos para garantizar la universalización de los derechos sociales. La capacidad recaudatoria siempre es limitada y las expectativas de crecimiento ilimitado y de pleno empleo (fundamentos del Estado de bienestar) no se han producido ni parece que se vayan a producir en el futuro. Por otra parte, la universalización de los sistemas de protección  garantizados por los poderes públicos, sin intervención activa de la sociedad civil, resultan “desmovilizadores”, atribuyen a los ciudadanos un papel de “receptores pasivos” y tienen una capacidad muy limitada de reaccionar a las crisis.

· Nuevo orden Internacional.  La llamada GLOBALIZACIÓN, concepto difícil de acotar por sus fuertes connotaciones ideológicas, a forzado a los Estados a redefinir sus funciones clásicas de “agentes de corrección” de los excesos del capitalismo y de redistribución de la riqueza,  para ser Estados “competitivos” en el mercado mundial y adoptar políticas activas de educación, formación profesional e investigación y desarrollo que  favorecen el incremento de la productividad y la moderación de los costes (sobre todo salariales e impositivos) para poder así participar ventajosamente en economías cada vez más abiertas (al menos en algunos aspectos).

· El hundimiento de los comunismos y la crisis del socialismo democrático, junto con el  auge lógico del capitalismo, han eliminado (o reducido) fuerzas sociales y políticas que ejercían funciones de control, de contrapeso y de alternativa, dejando “campo libre” al nuevo orden que en algunos aspectos adopta posiciones y actitudes de tipo imperialista.

En este contexto se produce una situación de cierta perplejidad y desconcierto en los movimientos sociales en cuanto a cuales han de ser sus funciones en la nueva situación

Por una parte se debaten entre las diversas tradiciones culturales e ideológicas en las que se asientan y que de algún modo condicionan su reflexión:

· La tradición  Francesa que tiene su origen en el  mutualismo y la solidaridad entre los desposeídos y pretende, como tareas fundamentales, corregir los excesos del mercado y reforzar las funciones redistribuidoras y garantistas del Estado

· La tradición Anglosajona que concibe la intervención de los movimientos sociales como un modo de  participación activa de la sociedad civil en los asuntos públicos, aumentando su eficacia al inspirarse en las leyes del mercado y corrigiendo las ineficiencias del aparato burocrático Estatal.

· Una tercera tradición, que podríamos denominar “revolucionaria”, pretende desenmascarar las contradicciones estructurales del sistema y propone un nuevo orden social alternativo que constituye lo que algunos autores denominaron la “GRAN PROMESA” de una sociedad y un hombre nuevos. Esta tradición, de raíz marxista, ha sido durante bastante tiempo el “motor” de los movimientos sociales más activos, constituyendo al tiempo una esperanza y una amenaza (según para quienes) que movilizó gran cantidad de fuerzas sociales y políticas propiciando pactos y compromisos de muy diversos tipos que orientaron políticas de mayor contenido social.

c) Análisis de los movimientos sociales

Para un análisis de los movimientos sociales actuales que nos permita profundizar en su situación y pensar (o al menos iniciar la reflexión) para poder ver y diseñar las perspectivas de futuro, podemos tener en cuenta al menos los siguientes aspectos:

1.- AL INTERIOR DEL PROPIO GRUPO:

Ya hemos dicho que los sectores en los que se desenvuelve la economía en el Estado de Bienestar son tres o si se prefiere cuatro:

Todas las asociaciones y entidades que conforman la llamada economía social o tercer sector participan en uno u otro grado en alguno (probablemente en más de uno) de estos sectores. Si su actividad no ejerce ningún influjo en la economía o se mantienen totalmente al margen (por razones de pureza ideológica o cualquiera otra) estaríamos ante grupos testimoniales que carecen de interés en la reflexión que nos ocupa.

Un análisis de la propia entidad supone estudiar y responder al menos a las siguientes cuestiones:

· GRADO DE PARTICIPACIÓN en cada uno de los sectores económicos de la entidad en cuestión

· CARACTERÍSTICAS de dicha participación: influencia socioeconómica que produce, dependencias que genera, sostenibilidad, diversificación, volumen, idoneidad de la financiación etc...

· AUTODEFINICIÓN que realiza la entidad en relación a su filosofía, misión, objetivos, metas, métodos, etc...

· COMPOSICIÓN de la entidad, es decir tipo de estructura, funcionamiento, toma de decisiones, abordaje de conflictos, tipo y grado de institucionalización, vínculos y dependencias orgánicas e ideológicas etc..

· RECURSOS de los que dispone la entidad para la realización de sus tareas: humanos, materiales, económicos...

· PRODUCTO que genera, es decir bienes y/o servicios que realmente presta o produce y carácter de los mismos: asistenciales, intelectuales, complementarios, materiales, expresivos, de influencia...

2.- AL EXTERIOR DEL GRUPO (Contexto social)

Es preciso conocer la influencia y la percepción que existe en el contexto en el que el grupo desarrolla su acción. Para ello tendremos en cuenta al menos lo siguiente:

a) PROYECCIÓN EN LA SOCIEDAD (cercana y global): discurso público que realiza la asociación, imagen que proyecta, bienes que comparte,  cauces de comunicación y difusión de los que participa y/o genera...

b) COORDINACIÓN E INTERRELACIÓN: con otros grupos o entidades: participación en iniciativas conjuntas, coordinaciones, redes, colectivos...

c) IMPACTO DE LA ACCIÓN, es decir, del “producto” que genera en el contexto que actúa, importancia y centralidad del mismo, cambios que impulsa, estructuras e instituciones que promueve o consolida...

d) PROMESA que realiza tanto a los socios, usuarios o beneficiarios como al conjunto del grupo en el que actua y de la sociedad en conjunto

o Promesa INMEDIATA: iniciativas de impacto cercano (voluntariado)

o Promesa a MEDIO y LARGO PLAZO iniciativas de largo alcance (militancia)

d) Fracturas del sistema

Lo normal y lógico de las entidades comprometidas en el ámbito de la economía social es que su acción se centre en problemas y necesidades que de algún modo afecten a cuestiones estructurales es decir a carencias que no son circunstanciales o casuales.

Siendo esto así, la acción para que sea eficaz parece que debe incidir en algunas de las llamadas “FRACTURAS” en las que no sólo se constatan problemas sino que se vislumbran las contradicciones fundamentales. De este modo una acción eficiente en ese campo impulsará cambios (o al menos reformas) estructurales en el propio sistema social que mejoren o fortalezcan la cohesión social y el desarrollo efectivo de los principios esenciales de libertad e igualdad que informan las sociedades democráticas.

Visto desde la lógica de la GLOBALIZACIÓN podemos decir, con Petrella, que si la globalización modifica el campo de acción de los Estados, limitando su poder, también estos influyen en las circunstancias bajo las que opera el proceso globalizador facilitando su desarrollo y modulando su impacto a través de la trama institucional de redistribución e integración social y mediante el concurso de organizaciones voluntarias y movimientos sociales.

Es decir, los movimientos sociales siguen siendo tan necesarios como siempre para impulsar políticas de intención, y sobre todo, de contenido realmente social.

Algunas de las “fracturas” en el nuevo orden desde las que cabe impulsar la acción de  los movimientos sociales pueden ser las siguientes:

· Las redes de COMUNICACION y los TRANSPORTES. Es decir el control de los medios, la influencia en los mismos, la generación de otros alternativos, la denuncia etc..

· El FUNCIONAMIENTO DE LOS MERCADOS. Tanto locales como globales, su funcionamiento y contradicciones, comercio alternativo, instituciones, políticas locales y globales..

· El REARME como expresión de un nuevo orden internacional basado en la ley del más fuerte: denuncias de las Políticas armantistica y de las  guerras, Pacifismo...

· La DESIGUALDAD EN EL ACCESO A BIENES Y SERVICIOS como expresión de la brecha creciente entre ricos y pobres a nivel local regional y global: manifestaciones diversas de la pobreza como abandono, soledad y otras...

· Las MIGRACIONES como manifestación y consecuencia de las crecientes desigualdades y de los grandes contrastes demográficos: explotación, legislación, integración, cooperación, interculturalidad...

· DAÑOS AL MEDIO AMBIENTE. Deforestación, desertización, capa de ozono, sobreexplotación de recursos...

· DEMOCRACIAS Y PROGRESO SOCIAL.

o Acceso a la educación, salud, vivienda, empleo, protección social...

o Derechos fundamentales civiles y políticos: su retroceso y vulneración

o sectores y colectivos sociales débiles o en desventaja: mujeres, inmigrantes, excluidos ...

 

 

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