Educación

 

ASOCIACIÓN JUVENIL GALILEO:
aprender a trabajar en colectivo, aprender a reivindicar

Alumnado y profesorado del grupo que ha llevado el proyecto a cabo
(4º ESO de diversificación del IES "Galileo" - Valladolid, curso 2001-2002)

Cuando desde la revista de la JOC-E para jóvenes nos pidieron [a Concejo Educativo] una experiencia  de participación de los jóvenes en la sociedad escogimos mostrar:

o         Por un lado, un proyecto que supusiera una vivencia “real” de participación en una actividad de barrio, aunque partiera desde el Instituto.

o         Por otro lado, el barrio de los Pajarillos, en Valladolid, con vida propia, aunque acusa un decaimiento del asociacionismo, como en otros lados.

Dentro de dicho barrio se encuentra el IES Galileo. Es éste un centro con más de mil estudiantes. El grupo que ha realizado este trabajo pertenece al nivel de 4º de la E.S.O., y se enmarca dentro de los programas de diversificación.

Hay que hacer un artículo, les propusimos a nuestros alumnos y alumnas, porque el trabajo había sido de todo el grupo. Esto fue lo que aportaron como ideas para redactarlo.

Algunas valoraciones hechas sobre el proyecto, al finalizar éste en la primera semana de junio fueron: “...entre otras cosas hemos aprendido a comunicarnos con personas que no conocíamos”, “... ha sido muy interesante, lo mejor lo bien que hemos trabajado, con alguna excepción“, …una experiencia inolvidable”

No aparecieron opiniones negativas, aunque hubiera, lógicamente diferente grado de convencimiento.

Pero quizá sea mejor comenzar a decir de qué va este proyecto

Qué ponemos en el artículo, fue nuestra siguiente pregunta. “…que hemos hecho una asociación como si fuera una asociación de verdad”, ha sido una de las respuestas.

Pues ni más ni menos. Ésta es ya la sexta vez que las áreas de Ciencias Sociales-Lengua, Ciencias Naturales-Matemáticas y Tecnología-Plástica llevamos a cabo este proyecto. Es, en realidad, el último de los proyectos que con este tipo de idea montamos en los dos años que dura la diversificación. A ello hemos dedicado más de mes y medio de las clases. Hacer una asociación “como si fuera una asociación de verdad” que se constituyera y organizara como tal y se integrara realmente con otras. La semana Cultural y de Fiestas del barrio de Pajarillos en Valladolid, es una ocasión ideal. Esta semana está organizada por todas o muchas de las asociaciones y entidades del barrio, coordinada por la Asociación de Vecinos “La Unión”, con una larga historia organizativa. Ahí nos llevan admitiendo desde hace seis años: ahora ya se trata a nuestra ASOCIACIÓN JUVENIL GALILEO como una más y con cierta importancia.

Dentro de esa semana nos vamos encargando, por cuarta vez, de “montar” una ”feria de asociacionismo” con una veintena de participantes, entre asociaciones del barrio y alguna otra de fuera que quiere mostrar allí sus propuestas.

También hubo propuestas para el artículo como:    diría cómo se decidió el nombre de la asociación”, “…comentaría los equipos que hemos formado para organizarnos”.

El procedimiento de decisiones y organización no es nuevo. Incluso el grupo ya lo había usado en algún proyecto anterior. La asociación debía formar una asamblea con su normativa,  responsabilidades, actas, etc. Una de las decisiones fue la del nombre que la asociación debía tener. Llegar al de Asociación Juvenil Galileo no fue sencillo, necesitó de más de una sesión. La sonoridad, decir de dónde veníamos, a quién nos dirigíamos ..., no entra fácilmente en un sólo nombre.

La asamblea era el lugar de debate y aprobación, para cada miembro había una serie de responsabilidades, pero la asociación debía organizarse para llevar adelante su actividad (en este caso la feria y colaboración en la semana cultural). Equipo de animación (para juegos de niños y niñas, actuaciones, actividades en las casetas, para la “radio-interna” a montar allí), equipo de promoción (para controlar la propaganda, contactar con todos los medios de comunicación y atenderlos), equipo de mantenimiento (para controlar que todo estuviera a punto en ese día y asegurar que allí nada faltara a nadie), equipo de coordinación (para asistir a las reuniones de coordinación, trasladar propuestas en los dos sentidos y hacer algunos contactos).

En algún caso se daba una idea de las pretensiones al montar dicha feria: “…habría que decir que es algo en lo que la gente se puede reunir y ver lo que tenemos en el barrio. Así informamos de lo que podemos hacer “...que las asociaciones se fundan para pelear por un bien común, pero que éstas no se mueven solas, que hace falta gente que colabore”.

Otras propuestas para el artículo se querían fijar más en lo que costó llegar ahí y lo que se aprendió: “...decir cómo “a mano” y con mucho esfuerzo montamos una feria, lo bien que lo pasamos y lo satisfechos que nos quedamos”; “...decir que hemos trabajado, y lo que hemos tardado en organizarla y en montarla ese día, que lleva más trabajo de lo que se piensa”; “…que todo el grupo hemos colaborado antes y en la feria”; “…que hemos tenido que resolver problemas ”

Cada persona es responsable de la relación con alguna asociación, todo el mundo distribuye propaganda, monta, desmonta, carga. No sólo eso, sino que participar en una asociación suponía también el estudio incluido en el contenido de las tres áreas recogido en un libro, porque había que actuar conscientemente conociendo la teoría, la ciudad, el barrio, las relaciones sociales o las cuestiones ecológicas... Todo debía quedar recogido en un folleto que representara el “trasfondo” de la Asociación Juvenil Galileo. Por último, todo el mundo debía superar las dificultades que fueran apareciendo al concretar el trabajo con su asociación o en lo que fuera, entre todos había que salvarlas.

 Parece que, así, sí se entiende el esfuerzo, no como nos anuncian en la nueva ley que nos prometen.

Hay quien proponía referirse a los resultados logrados y lo aprendido: “…que había asociaciones de todo tipo y para que todas las personas, niños y mayores puedan participar”; “…que ha habido mucho participación de la gente y las asociaciones”; “que hemos aprendiendo a hablar con la gente”

¿Pero es algo que repercute en la realidad?

A eso se refirió el curso con frases como: “…yo propondría hacer una asociación juvenil real”; ”…queremos que se hagan más cosas en el barrio y el Instituto para que sea un barrio mejor”; ”…me apuntaría porque me interesan los problemas aunque no sean del barrio, que se le hiciera más caso a él y al Instituto”; “…habría que influir en los jóvenes para que participen y colaboren, organizar actividades para ellos y ella”; ”…habría que pelear y luchar por el bien del barrio”; “…yo me apuntaría a una asociación de verdad si tuviera tiempo”; “…esto es algo que debe de hacerse pero todos nos desentendemos y a la hora de la verdad protestamos, cuando se nos pide ayuda todos volvemos la cara”.

El curso que viene veremos qué hay de verdad en ello; o, a lo mejor, tenemos que esperar un poquito más.

Todavía hubo alguna propuesta más para este artículo: “Yo incluiría una foto del grupo”. Pues ahí está. [ ]

Cuando ”los profes” presentamos esta redacción al grupo, todo el mundo estuvo de acuerdo. Por eso lo firmamos en colectivo. 

 Valladolid, junio 2002

 

Pueden verse más experiencias y propuestas en
Construir una educación alternativa (Concejo Educativo de CyL)

 

 

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